El siguiente es un artículo que encontré hace poco en internet, es muy descriptivo de como funciona el sistema financiero y de usura de los Bancos. Sï, lo sé, es extenso pero tomate tú tiempo para leerlo, en verdad te lo recomiendo.
Patria Argentina núm 248, Boletín del CCP
El banquero, el amo del universo
El banquero se convirtió así en el amo universal, teniendo el mundo a su merced. Períodos de prosperidad y de depresión se siguieron frente a lo que creía eran ciclos naturales e inevitables.
Mientras tanto, los intelectuales y técnicos trataban desesperadamente de triunfar sobre las fuerzas de la naturaleza y desarrollar los medios de producción. Se inventó la imprenta, la educación se expandió, se desarrollaron mejores ciudades y mejores viviendas.
Las fuentes de alimentos, ropa y comodidades se incrementaron. El hombre superó a las fuerzas de la naturaleza colocándole un arnés al vapor y a la electricidad. La transformación y el desarrollo se sucedieron en todas partes, excepto en el sistema monetario.
Y el banquero se rodeó a sí mismo de misterio, manteniendo viva la confianza que su mundo cautivo tenía en él, siendo aún más audaz para publicitarse en los medios, de quienes también controla sus finanzas, diciendo que son los banqueros quienes han sacado al mundo de la barbarie, que han abierto y civilizado continentes.
También consideraban a los intelectuales y a los asalariados, pero sólo como secundarios en lo concerniente a la marcha del progreso. ¡Para las masas, había miseria y desprecio; para los financieros explotadores, riqueza y honor!.
La proporción de dinero en efectivo versus préstamos en los Bancos Canadienses era de uno a 10 en 1940. Esta relación (10% de reserva de efectivo como requisito) ha cambiado desde entonces. En 1967, el Acta Bancaria de Canadá le permitía a los bancos crear dieciséis veces (en dinero contable) la suma de su reserva de efectivo. A inicios de 1980, el requerimiento mínimo para la reserva en efectivo (notas bancadas y monedas) era del 5%, lo que significaba que el banquero necesitaba únicamente $1,00 de $20,00 para responder a las necesidades de aquellos que querían dinero de bolsillo. El banquero sabía muy bien que si tenía $10.000,00 en efectivo, podría prestar veinte veces dicha suma ($ 200,000.00) en dinero contable.
En la práctica, los bancos podrían prestar aún más que esto, dado que pueden incrementar sus reservas de efectivo a su gusto simplemente comprando billetes bancarios del Banco Central con el dinero contable que crean de la nada. Por ejemplo, se estableció en 1982, ante un comité parlamentario sobre las utilidades bancadas que, en 1981, los bancos canadienses, en su totalidad, efectuaron préstamos que excedieron 32 veces su capital combinado. Algunos bancos, incluso, hicieron préstamos que igualaron 40 veces su capital. Más aún, en 1990 en Estados Unidos, el total de los depósitos de los bancos comerciales fue de alrededor de $ 3.000,00 billones y sus reservas eran de aproximadamente $60 billones. Esto resultó en un porcentaje de depósitos a las reservas bancadas de cerca de 50:1. Los bancos norteamericanos tuvieron el suficiente efectivo para pagar a los depositantes a una tasa de únicamente dos centavos por dólar.
La sub-sección 457 de la versión más reciente del Acta del Banco de Canadá, expedida el 13 de diciembre de 1991, establece en enero de 1994, la reserva primaria, en forma de efectivo, que un banco debe mantener, es nula, cero. Por tanto, los bancos no están limitados por ninguna ley en lo que concierne a la creación de créditos ni de dinero contable. (Y si todo el efectivo fuera eventual mente reemplazado por dinero electrónico, mediante tarjetas de débito o inteligentes ya con el micro-chip, como ha sido planeado por los bancos, tampoco estarían limitados en la práctica para crear dinero, que no sería entonces un pedazo de papel o un cheque, sino simplemente bytes, unidades de información en una computadora.)
El destructor del dinero
Nosotros acabamos de ver, que los bancos crean dinero cuando hacen un préstamo, tal como fue explicado al final de la lección anterior: El banquero fabrica dinero, dinero en libros, cuando él presta las cuentas a quienes solicitan préstamos, ya sean individuos o gobiernos. Cuando yo me vaya del banco existirá en este país una nueva fuente de cheques, una que no existía antes. El monto total de todas las cuentas en el país fue incrementado por $100.000. Con este nuevo dinero, yo puedo pagar a los trabajadores, comprar materiales y maquinaria -en una sola palabra construir mi fábrica nueva-. ¿Entonces, quien crea el dinero? Los banqueros.
El banquero, solamente el banquero, hace esta clase de dinero: escritural o dinero bancario, el dinero que mantiene al negocio en movimiento. Pero él no regala el dinero que él crea. Lo presta. Lo presta por un cierto período de tiempo, después del cual el dinero tiene que ser devuelto al banquero. El banquero debe cobrar su deuda.
El banquero reclama interés sobre el dinero que él creó. En mi caso, el banquero probablemente exigirá $15.000 por concepto de interés, lo más pronto posible. El retendrá del préstamo esa cantidad, y yo dejaré en el banco $85.000 en mi cuenta, luego de haber firmado una promesa de pagar los $ 100.000 en un período de un año.
En la construcción de mi fábrica, yo pagaré a mis hombres, compraré cosas, y de esta manera extenderé mi cuenta bancaria de $85.000 alrededor del país.
Pero, dentro de un año, a través de las ganancias que consiga al vender mis bienes por un precio superior del que me costó a mí, yo deberé incrementar mi cuenta en una cantidad no inferior a$ 100.000.
Al final del año, yo pagaré el préstamo mediante un cheque por $ 100.000 girado sobre mi cuenta. El banquero entonces debitará de mi cuenta los $100.000, por lo tanto retirando de mi cuenta los $ 100.000 que yo giré del país vendiendo mis bienes. El no pondrá este dinero en la cuenta de nadie. Nadie podrá girar cheques sobre estos $ 100.000. Se trata de dinero muerto.
Los préstamos dan nacimiento al dinero. La retribución trae su extinción. El banquero hace que el dinero exista cuando él hace un préstamo. El banquero envía el dinero a la tumba cuando él fue compensado. Por lo tanto, el banquero es también un destructor del dinero.
Como distinguido banquero británico, el Honorable Reginald McKenna, una vez canciller británico de Exchequer (el equivalente al Ministro de Finanzas de Canadá o al Secretario de Estado en los Estados Unidos de Norteamérica) y presidente del Banco Midland, uno de los Cinco Grandes (los cinco bancos más grandes de Inglaterra) dijo: "Cada préstamo, deuda o compra bancaria crea un depósito y cada pago del préstamo, sobregiro o venta bancaria destruye un depósito".
Y el sistema así opera en el sentido de que la retribución debe ser mayor que el préstamo original; las cifras muertas deben exceder a las cifras de nacimiento; la destrucción debe exceder la creación.
Esto parece imposible y colectivamente, es imposible. Si yo tengo éxito, alguien debe ir en bancarrota, debido a que todos juntos no estamos en capacidad de compensar con más dinero del que fue hecho. El banquero no crea nada sino solamente una suma de capital. Nadie crea lo que es necesario para pagar el interés, porque nadie más crea el dinero. Y sin embargo, el banquero exige tanto el capital como el interés. Tal sistema no puede mantenerse sino para un continuo y siempre incrementado flujo de préstamos. Por consiguiente, el sistema de las deudas y el afianzamiento del poder dominante del banco.
La deuda nacional
El gobierno no crea el dinero. Cuando el gobierno ya no puede imponer impuestos ni pedir prestado a los individuos, debido a la escasez de dinero, el gobierno pide préstamos a los bancos.
Esta operación se lleva a cabo exactamente igual que la mía. Como garantía, el gobierno compromete a todo el país. La promesa de pagar es la obligación. El préstamo del dinero es una cuenta hecha por medio de una lapicera y un poco de tinta.
Así, en Octubre de 1939, el gobierno federal con el propósito de cubrir los gastos iniciales de la guerra, solicitó unos ochenta millones a los bancos. Los bancos le prestaron al gobierno una cuenta por ochenta millones sin descontar un centavo a nadie, de esta manera le entregaron al gobierno una base nueva de cheques por la suma de ochenta millones.
Pero, en Octubre de 1941, el gobierno tuvo que retribuir ochenta y tres millones doscientos mil a los bancos, incluyendo tanto el capital como los intereses.
A través de impuestos, el gobierno tuvo que retirar del país tanto dinero como había gastado, ochenta millones. Pero además, tuvo que girar del país unos tres millones adicionales, dinero que no había puesto al servicio del país, que no había sido hecho ni por los banqueros ni por nadie más.
¿Aun reconociendo en el mejor de los casos que el gobierno pueda encontrar el dinero que existe, cómo podría encontrar el dinero que nunca fue creado?
El hecho simplemente es, que el gobierno no lo encuentra. Es simplemente añadido a la deuda nacional. Esto explica porqué la deuda nacional se incrementa en la misma medida en que el desarrollo del país requiere más dinero. Todo dinero nuevo viene a existencia como una deuda, a través del banquero, quien reclama más dinero del que en realidad emitió. ¡Y la población del país se encuentra a sí misma endeudada colectivamente por una producción que, colectivamente, la hizo a sí misma! Es el caso de la producción de la guerra. Es también el caso de la producción en tiempos de paz: carreteras, puentes, trabajos de agua, colegios, escuelas, etc.
El defecto monetario
La situación se reduce a esta cosa inconcebible: todo el dinero en circulación viene solamente de los bancos. Hasta el dinero en metal y papel viene a circulación solamente si ha sido liberado por los bancos.
Ahora los bancos ponen dinero en circulación solamente por medio de préstamos a un cierto interés. Esto significa que todo el dinero en circulación proviene de los bancos y debe algún día regresar a los bancos, incrementado con el interés.
El banco permanece como el dueño del dinero
Nosotros somos los que solicitamos préstamos. Si alguien puede mantener su dinero por un largo período de tiempo, o aún permanentemente, otros sin embargo necesariamente están en incapacidad de cumplir con sus compromisos financieros.
Una multiplicidad de bancarrotas, tanto de individuos como de compañías, hipotecas tras hipotecas, y una deuda pública que siempre va en incremento, son los frutos naturales de tal sistema.
Reclamar interés sobre el dinero a medida que éste se crea es tanto ilegítimo como absurdo, antisocial y contrario a la buena aritmética. El defecto monetario es por consiguiente, tanto un defecto técnico como un defecto social.
A medida que el país se desarrolla tanto en producción así como en población, se necesita más dinero. Pero es imposible obtener dinero nuevo sin la contratación de una deuda que, colectivamente, no puede ser pagada.
De manera que nos quedan las alternativas ya sea de detener el desarrollo o adquirir deudas; de hundirnos en desempleo masivo o en una deuda que no se puede pagar. Y es precisamente este dilema el que está siendo sometido a debates en cada país.
Aristóteles y luego de él Santo Tomás de Aquino, escribieron que el dinero no reproduce más dinero. Pero el banquero crea el dinero únicamente con la condición de que reproducirá más dinero. En vista que ni gobiernos ni individuos crean dinero, nadie crea el dinero para pagar el interés que reclama el banquero. Aún legalizado, el sistema de todo este asunto permanece vicioso e insultante.
Declinación y degradación
Esta manera de hacer el dinero del país, por medio de forzar tanto a los gobiernos como a los individuos a que se encuentren endeudados, establece una dictadura real sobre gobiernos e individuos igualmente.
El gobierno soberano se ha convertido en signatario de las deudas de un grupo pequeño de acaparadores. Un ministro, quien representa a 25 millones de hombres, mujeres y niños, firma deudas impagables. El banquero, quien representa a un círculo que está interesado únicamente en las ganancias y el poder, fabrica el dinero del país.
Sin sangre, los humanos no pueden sobrevivir; así que es justo el comparar al dinero con la sangre económica de la nación. El Papa Pío XI escribió en 1931, en su Carta Encíclica Quadragesimo Anno: "Su poderío llega a hacerse despótico como ningún otro, cuando, dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su gusto; diríase que administran las sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma de la vida económica, que nadie podría respirar contra su voluntad.
Esta acumulación de poder y recursos, nota casi característica de la economía contemporánea, es el fruto que naturalmente produjo la libertad ilimitada de los competidores, que sólo dejo supervivientes a los más poderosos, esto es, con frecuencia, a los más violentos en la lucha y a los que menos atienden a su conciencia".
Este es un aspecto aselador de la degeneración del poder del cual el Papa dijo: los gobiernos se han rendido a sus nobles funciones y se han convertido en los sirvientes de intereses privados.
El gobierno, en lugar de guiar al Estado, se ha convertido simplemente en un recaudador de impuestos; y una gran tajada de las rentas públicas por impuestos, la tajada más sagrada, fuera de cualquier discusión, es precisamente para pagar el interés en la deuda nacional.
Más aún, la legislación consiste, sobre todo, en imponer impuestos a la gente y erigir en todos lados, restricciones a la libertad. Estas son leyes para asegurar que los creadores del dinero sean compensados. No existen leyes para prevenir que el ser humano se muera debido a la pobreza extrema.
Con respecto a los individuos, la escasez de dinero desarrolla una mentalidad de lobos. Frente a la abundancia, solamente de aquellos que poseen el muy escaso símbolo de bienes, el dinero, tienen el derecho de girar sobre esa abundancia. Por consiguiente, tienen derecho a la competencia, a la tiranía del "jefe", a la contienda doméstica, etc.
Un pequeño número se aprovecha de todos los demás. La gran masa del pueblo gime, muchos en la más degradante pobreza.
Los enfermos permanecen sin cuidado; los niños son pobres o insuficientemente alimentados; los talentos son subdesarrollados; los jóvenes no pueden encontrar un trabajo ni constituir un hogar; los agricultores pierden sus haciendas; los industriales van a la bancarrota; las familias luchan por salir adelante con dificultad -todo esto sin ninguna otra justificación que la escasez de dinero. La lapicera del banquero impone privaciones a la gente y esclavitud a los gobiernos.
Con todo esto dicho, debemos dar énfasis a un punto llamativo: es la producción la que da valor al dinero. Un montón de dinero sin los productos correspondientes no mantiene a nadie vivo, y es completamente sin valor. Así, es que son los granjeros, los industrialistas, los obreros, los profesionales, la ciudadanía organizada quienes hacen los productos, bienes y servicios. Pero son los banqueros quienes crean el dinero, basados en estos productos. Y los banqueros destinan este dinero, que deduce su valor de los productos, a prestarlo a aquéllos que hacen los productos.
El sistema de dinero-deuda la Isla de los Náufragos
La manera en la cual el dinero es creado por los bancos privados corno una deuda se explica bien en la parábola de Louis Even, La Isla de los Náufragos, en donde el sistema económico es claramente dividido en dos partes: el sistema productor y el sistema financiero (Ver su reproducción en. Boletín CCP Nro 11], Patria Argentina de Octubre de 2005).
Por un lado, cinco náufragos en una isla, cada uno de los cuales produce cosas diferentes necesarias para la vida y por el otro, el banquero que les presta dinero. Para simplificar nuestro ejemplo, digamos que sólo uno de los cinco, a quien llamaremos Pablo, le pide prestado a nombre de la comunidad.
Pablo decide, entonces, pedir prestado al banquero la cantidad suficiente para hacer funcionar la economía de la isla, digamos $ 100 al 6% de interés. A fin de año Pablo tiene que rembolsar el interés, o sea, $ 6 x 100 - 6 - 94, se quedan pues $ 94 circulando en la isla. Pero la deuda de $ 100 permanece. El préstamo de $ 100 se renueva y otros $6.00 tienen que pagarse al término del segundo año. 94 - 6 - 88. Quedan entonces $ 88 en circulación. Si Pablo continúa así, pagando $ 6 anuales de interés, después de 17 años no habrá dinero en la isla. Pero la deuda de $ 100.00 permanecerá y el banquero estará autorizado para embargar todas las propiedades de la isla.
La producción de la isla ha aumentado pero no así el dinero. No son los productos los que el banquero exige sino dinero. Los habitantes de la isla fabricaban productos, no dinero. Sólo el banquero tiene derecho a crear el dinero. Tal parece que Pablo no tomó una decisión adecuada al pagar anualmente el interés.
Regresemos al principio. A finales del primer año, Pablo decide no pagar el interés, sino pedir prestado al banco para este fin aumentando con esto su deuda a $ 106,00. "No hay problema, dice el banquero, eso representa solamente 36 centavos más de interés, es una gota sobre los $ 100.00. A fines del segundo año la deuda entonces será de $ 112,36. Al cabo de cinco años ésta será de $ 133,82 y el interés es de $ 7,57. "No es tan malo, dice Pablo, el interés no aumentó más de $ 1,57 en este tiempo". Pero, ¿cuál será la situación al cabo de 50 años?
Crecimiento de una deuda de $ 100 al 6% de interés
La deuda aumenta relativamente poco en los primeros años, pero después, lo hace muy rápidamente. Cabe notar que la deuda aumenta año con año, pero el dinero prestado (el mismo en circulación) resulta siempre el mismo. En ningún momento la deuda puede pagarse, ni siquiera a fines del primer año. ¡Solo hay $ 100 en circulación y la deuda es de $ 106!. Y a fines del quincuagésimo año, todo el dinero en circulación ($ 100) tampoco es suficiente paira pagar los intereses ($ 104,26). Todo el dinero circulante proviene de un préstamo y tiene que regresarse jal banco aumentado con interés. El banquero crea el dinero y lo presta, pero hace prometer que todo ese dinero le será devuelto además de los intereses, ¡dinero que él no ha creado!. (Recordemos que él sólo crea el dinero del capital). Si nadie crea el dinero para pangarlos intereses, ¿cómo pagar entonces un dinero que no existe? Es entonces que las deudas se acumulan. La deuda pública está hecha de dinero que no existe, que nunca fue puesto en el mundo y que el gobierno se comprometió a rembolsar. Como se ve, resulta una negociación imposible para el deudor pero que los financieros consideran "sacrosanta" y que se obliga a respetar aún a costa de la vida de muchos seres humanos.
Interés compuesto
El aumento repentino de la deuda después de cierto tiempo es el resultado del interés compuesto. A diferencia del interés simple que se paga solamente sobre el capital prestado, el compuesto es el interés pagado a la vez sobre el capital y el interés no pagado, que se adiciona al capital. Por ejemplo, con el interés simple, el préstamo cíe $ 100 al 6% al cabo de cinco años, daría una deuda con un total de $ 130, pero a interés compuesto, la misma deuda al cabo de los mismos cinco años, es la suma de la deuda del año anterior más el interés de dicho importe, o sea, un total de $ 133,82.
Poniendo todos estos resultados en un gráfico, donde la línea horizontal que cruza el mapa está marcada en años, y la línea vertical está marcada en dólares, y conectando todos estos puntos por una línea que rastrea una curva que ilustra el efecto del interés compuesto y el crecimiento de la deuda:
La curva es bastante plana al principio, pero entonces se vuelve inclinada, hacia arriba con el tiempo. Las deudas de todos los países siguen el mismo modelo, y está aumentando de la misma manera. Permítanos estudiar, por ejemplo, la deuda pública de Canadá.
Deuda Pública de Canadá
Cada año, el gobierno canadiense establece un presupuesto en el que prevé los gastos y los ingresos en los que incursionará. Si el gobierno recibe más dinero del que gasta, habrá entonces un excedente, si gasta más de lo que recibe, habrá un déficit.
Tomemos el año fiscal 1985 - 1986 que comienza el 1° de abril y termina el 31 de marzo.
El gobierno federal tiene gastos de $105 mil millones e ingresos de $71,2 mil millones, lo que da un déficit de $ 33,8 mil millones. Ese déficit representa una falta de ingresos por lo que el gobierno tiene que pedir un préstamo para cubrir la diferencia.
La deuda federal es la suma de todos los déficit presupuestarios desde que Canadá existe (Confederación de 1867). Así que el déficit de 1986, $ 33,8 mil millones, se añade a la deuda del año pasado, $ 190,3 mil millones, dando un total de $ 224,1 mil millones en ese año.
A la formación de Canadá en 1867 (unión de las cuatro provincias: Ontario, Quebec, Nuevo Brunswick y Nueva Escocia), la deuda del país era de $ 93 millones.
El primer gran aumento tuvo lugar durante la Primera Guerra Mundial (1914- 1918) en que la deuda pública pasó de $483 millones en 1913 a $ 3 mil millones en 1920. El siguiente aumento ocurrió durante la Segunda Guerra (1939 1945) en que la deuda pasó de $ 4 mil millones en 1942 a $ 13 mil millones en 1947. Esas dos subidas pueden explicarse por el hecho de que el gobierno tuvo que pedir prestadas importantes sumas de dinero para poder participar en ambas guerras.
Pero, ¿cómo se puede explicar el alza fenomenal de los últimos años, en que la deuda casi se multiplicó por diez, pasando de $ 24 mil millones en 1975 a $ 224 mil millones en 1986, cuando Canadá estaba en tiempos de paz y no tuvo que pedir prestado por la guerra?
Es el efecto del interés compuesto, como en el ejemplo de la Isla de los Náufragos. La deuda aumenta lentamente en los primeros años, pero súbitamente en los siguientes.
Y la deuda del Canadá aumentó aún más rápidamente los últimos años, a diferencia del ejemplo de la Isla, en donde el tipo de interés permanecía siempre al 6% mientras que en Canadá, la tasa ha variado pasando del 2% durante la Segunda Guerra Mundial a un 22% en un breve tiempo, para mantenerse ahora alrededor del 10%' (los tipos de interés dados son un promedio anual: así, aunque el tipo de interés haya subido hasta un 22% en 1981. e 1 promedio anual es de 17.72%).
Hay una gran diferencia entre tipos de 6%, 10% o 20%, cuando se habla de interés compuesto.
Así, si usted pide prestado $ 1,00 a interés compuesto, aquí está lo que usted tendrá que pagar al cabo de 100 años:
% Anual Deuda al cabo de 100 años en $
1 2,75
2 19,25
3 340,00
10 13.809,00
12 1.174.405,00
18 15.145.207,00
24 251.799.494,00
Al 50% no habría bastante dinero en el mundo para pagar su préstamo de $ 1,00.
Existe una fórmula para saber en cuánto tiempo un importe se duplica a interés compuesto, es la "regla de 72". Usted divide 72 por el tipo de interés escogido y eso le da el número de años. Por ejemplo, al 10% resulta: 7.2 años para que se duplique el importe (72 dividido 10).
Esto sirve para demostrar que todo tipo de interés exigido sobre dinero creado, incluso el más bajo de 1%, es usura.
En su informe de noviembre de 1993, el Auditor General de Canadá calculó que de los $ 423 mil millones en deuda neta acumulada desde la época de la Confederación en 1992, sólo $37 mil millones fueron a constituir el déficit en gasto del programa. Los restantes $ 386 mil millones cubrieron lo que ha costado pedir prestado esos $37 mil millones. En otras palabras, 91% de la deuda consistía en cargos por interés, mientras el Gobierno sólo gastó $ 37 mil millones (8,75% de la deuda) para bienes y servicios reales.
La deuda pública de los Estados Unidos
La deuda de los Estados Unidos sigue la misma curva que la de Canadá, pero con números diez veces más importantes.
Al igual que en Canadá, las primeras alzas significativas de su deuda ocurrieron durante los períodos de guerra: Guerra Civil Americana (1861 - 1865), Primera y Segunda Guerras Mundiales. De 1975 a 1986, la deuda ha pasado de $ 533 mil millones a $ 2125 mil millones.
En octubre de 2005, la deuda federal alcanzó la marca de $8 trillones ($ 26.672 para cada ciudadano americano), y está continua creciendo ferozmente fuera de control. (Durante el año fiscal 2004, los pagos de interés en la deuda federal americana eran de $ 321 mil millones.) Y ésa es sólo la punta del iceberg: ¡Si hay deudas públicas, hay también deudas privadas! El Gobierno Federal es el prestatario más grande, pero no el único prestatario en el país: hay también individuos y compañías. En los Estados Unidos, en 1992, la deuda pública era de $ 4 trillones, y la deuda total de $ 16 trillones, con un suministro de dinero de sólo $ 950 mil millones. ¡En el 2006, la deuda total (estados, corporaciones, consumidores) es de más de $ 41 trillones!
D.-FINANZA Y BOLSA… un símil
Una vez llegó al pueblo un señor muy bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, que estaba dispuesto a comprar cada mono que le trajeran por $10.
Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazar monos.
El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a $10 cada uno sin chistar.
Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés, entonces el hombre ofreció $20 por cada mono, y los campesinos corrieron otra vez al bosque.
Nuevamente fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a $25, y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.
Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero, como tenia negocios que atender en la ciudad, dejó a cargo de su ayudante el negocio de la compra de monos.
Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles:
- Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35, y cuando el jefe regrese de la ciudad, se los venden por $50 cada uno.
Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del 'jefe'.
Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.
Ahora ya tienen ustedes una noción bien clara de como funciona el Mercado de Valores y la Bolsa.

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