jueves, 19 de marzo de 2009

Josef Fritzl, una hiena sin perdón humano...

Termino el juicio al este ábjecto sujeto, que no es ningún enfermo, aunque si le tuvieron piedad (que no tuvo con su hija secuestrada, violada y violentada ni con sus hijos-nietos ó nietos-hijos producto de su crímen) y lo vana a recluir en un hospital psiquiátrico para cumplir su condena de cadena perpetua.
Este hebreo que se paseaba por los paraísos sexuales de Oceanía como turista y que, presumiblemente, algunos de sus amigos y vecinos sabían su "secreto", no se tentó el corazón en ningún momento, pero sw ninguna manera, no, su mismo abogado defensor, uno de los mas caros en su país (quien lo pago? su comunidad?) afirmó sin rubor que la "hiena de Amnstteten" violó por lo menos 3,000 veces a su hija (su madre de verdad no se habrá dado cuenta nunca de lo que pasaba bajo su propia casa? es difícil de creer) piensa, amigo lector durante un momento y reflexiona sobre esta horrible cifra, piensa en el sufrimiento y ansiedad, en el terror, en el pánico de su vícima sin poder hacer nada... y después, en el sufrimiento de los pobres infelices que procrearon y debieron soportar esa vida sin libertad.
Creo que, este caso es el claro ejemplo de como el hombre, tan dvida sueño de la Tierra, tan capaz de colosales conquistas en la ciencia, en el arte, en la vida, se puede volver una verdadera bestia, sólo capaz de satisfacer sus mas bajos deseos, y un instinto destructor, que ni los animales muestran en su existencia.
Ojála el tiempo le cobre con remordimiento insoportable a este animal lo que ha hecho, porque no es digno ni de perdón ni de conmiseración. La mano fuerte de la justicia debio llevarlo a la cárcel, no al psiquiátrico, pues aunque viejo, loco no esta.
Piensa y reflexiona, buena semana para todos.

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